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24 julio, 2014

D-AL18: ¿Lees más en verano?

Es la época perfecta para debatir el tema que tengo pensado desde hace unos días y que hoy por fin vengo a proponer. El verano pasado publiqué una entrada aquí, en el blog, hablando un poco de cómo es mi rutina lectora en verano. Leyendo y hablando con otras personas me he dado cuenta de que eso de la pereza lectora en verano no es algo que solo me dé a mí, sino que es mucha la gente que la "padece". Por eso propongo hoy este debate, para hablar un poquito sobre cuáles son nuestros hábitos de lectura en estos meses calurosos y sobre los motivos que nos llevan a ellos. La pregunta es muy sencilla: ¿en verano leéis más o menos que durante el resto del año?

La gente joven normalmente tiene más tiempo para leer en verano, ya que no hay clase. No obstante, luego parece que la realidad es que en esta época leemos menos, tenemos incluso menos tiempo para coger un libro. A mí me pasa que, a pesar de tener más tiempo libre, también tengo menos ganas de todo. Soy capaz de estar una tarde aburridísima y pasármela tirada en el sofá antes que ponerme a hacer otra cosa. Durante el año no me pasa, pero sí en verano. ¿Se debe esto al calor? También aprovecho el verano para pasar tiempo con mi familia. Tengo una hermana que no vive en mi ciudad, pero sí viene de vacaciones en verano, y también tengo la playita al lado, así que todo eso contribuye a reducir mis horas lectoras. 

No obstante, sé que hay mucha gente que sí que aprovecha el tiempo libre para leer más, y gente que me dice que en verano adelanta muchas lecturas pendientes. Es normal, cuando no hay que estudiar, o hacer trabajos, o currar es más fácil pasar horas y horas delante de un libro por placer. 

¿Vosotros sois de los que leéis más o menos en verano? ¿Aprovecháis estos meses para avanzar con vuestros libros pendientes o lo empleáis para ir a la playa, salir o hacer el vago? ¿Qué es lo que soléis hacer en verano?

Os recuerdo que podéis votar también en la encuesta que hay colocada en la sidebar derecha del blog.

23 julio, 2014

Mis próximas lecturas

¡Buenos días! Ya sé que luego no sirve para nada, pero en estos días me he preparado una lista con los libros que más me apetecen leer en estos días y a los que, hoy por hoy, pienso darle prioridad. Son libros que me atraen mucho, que tengo muchas ganas de descubrir, que están esperando con ansias a que les dé una oportunidad. Si no cambio de opinión, estas serán mis próximas lecturas en las próximas semanas: 





Los saqueadores de sueños ya está en proceso y el próximo será, sin duda, Delirios, que es la segunda parte de Susurros y ya lo estoy retrasando demasiado. Mañana lo dejo me lo han recomendado como una lectura veraniega, amena, entretenida y divertida, hace mucho que lo tengo y que quiero leerlo. El mago de Oz quiero que sea mi clásico del verano, ya va siendo hora de leerlo. De Nicholas Sparks leo algo todos los años y este todavía no he probado sus letras, así que a ver si me voy animando con El viaje más largo, que fue su última publicación en España. Un monstruo viene a verme lo compré con mucha ilusión y no veo momento mejor para leerlo que en estas fechas. Tiramisú al ron y El club de los viernes se reúne de nuevo son libros que me parecen veraniegos y que sé que disfrutaré más en estos meses.

¿Habéis leído alguno? ¿Qué os parecen? ¿Me recomendáis empezar por alguno en concreto? Que tengáis un estupendo día.

21 julio, 2014

Lo siento, Leonard Peacock, Matthew Quick

Lo siento, Leonard Peacock, Matthew Quick
Traductora: Maia Figueroa
Editorial: Booket
302 páginas
Cómpralo en Amazon

El día en que cumple dieciocho años, Leonard Peacock decide acabar con su vida. El mundo adulto le parece triste; cuando las personas crecen caen en una rutina de desilusión que él quiere evitar. Ha conseguido una pistola P-38, herencia de la lucha de su abuelo contra los nazis en Europa, con la que se pegará un tiro. Pero antes tiene que entregar cuatro regalos, uno para cada persona importante de su vida: un anciano vecino, amante de las películas de Bogart; un compañero de instituto con gran talento para el violín; una preciosa muchacha que reparte folletos de su iglesia a la salida del tren; y Herr Silverman, profesor de Historia y adulto de referencia. En cada despedida, Leonard tratará de encontrar un sentido al camino que pretende dejar atrás.
(Texto extraído de la contracubierta del libro)


Conozco a este autor por su anterior novela, El lado bueno de las cosas, y no precisamente porque la haya leído, sino porque he visto la película (que, dicho sea de paso, no me entusiasmó, me decepcionó bastante). No obstante, he leído muy buenos comentarios de este otro libro y la sinopsis me atrajo muchísimo cuando la leí, por lo que decidí tirarme a la piscina y apostar por la historia. No le di tiempo a que se me quitaran las ganas, en cuanto tuve el libro en las manos lo empecé, y menuda sorpresa me he encontrado dentro.

Empezaré esta reseña hablando del estilo del autor. No sé en sus otras novelas, pero en esta, Matthew Quick tiene un estilo muy original. Nos cuenta la historia de Leonard por dos vías distintas: por medio del texto en sí y por medio de notas a pie de página. Lo siento, Leonard Peacock está narrado en primera persona por parte del protagonista y está plagadísimo de notas a pie, y notas bastante extensas. Aunque me parece algo original, innovador y distinto (hoy día tienes que hacer algo diferente si quieres destacar), me ha parecido bastante rollo tener que ir leyendo las notas; entorpece la lectura y, al ser algunas tan extensas, te obligan a retroceder en el texto cuando las lees para saber a qué venía todo eso que te cuenta. Es decir, me ha gustado y no me ha gustado. Por lo demás, la narración me parece muy atractiva al lector, pues es de las que te enganchan a las páginas del libro y te intrigan.

¿Alguna vez te has parado a pensar en todas las noches que has vivido y que no eres capaz de recordar? Todas las que fueron tan mundanas que tu cerebro no se molestó ni en registrarlas. Cientos de noches, quizá miles, que pasan sin que la memoria guarde ni instante de ellas. ¿No te preocupa? ¿No tienes miedo de que tu memoria haya preservado las que no cuentan?

Hay algo en este libro que me ha recordado a los de John Green: los personajes y la carga filosófica que hay en la historia. Leonard, el protagonista, es un chico inteligente que no se conforma con la sociedad tal y como es, quiere más, espera mucho del resto de las personas (lo que hace que siempre la gente lo decepcione) y lo cuestiona todo. Hay un par de personajes más que interesantes: el vecino y el profesor favorito de Leonard. Ambos tienen personalidades muy marcadas y tienen características que los hacen un poco frikis. En cuanto al mensaje que transmite, a toda esa carga moralizadora y demás, como ya he comentado, Leonard no es un adolescente tipo, es inteligente y espera que sus semejantes también lo sean y en el libro se plantean, se valoran y se expresan ideas muy interesantes. Es un libro raro, el personajes principal no puede ser más extraño y diferente, pero todo esto no hace más que enriquecer esta novela tan adictiva y distinta. Y los detalles, ¡me encantan los detalles! Me encanta que el vecino de Leonard sea un adicto a las películas de Bogart, me encanta que el secreto que esconde el profesor sea como es, tan friki en cierto sentido, me encanta que Leonard haga los regalos que hace. Es un libro estupendo, sin ninguna duda.


Lo siento, Leonard Peacock es un libro distinto, atractivo, inteligente, adictivo y muy interesante. Los personajes son fabulosos, sobre todo el protagonista, con sus rarezas, con sus virtudes, con sus manías. Es una lectura breve que se devora de un tirón y que te hace, cuando menos, pensar. Los dos fallos que le veo son el tema de las notas a pie de página y el final, que me parece demasiado abierto.