28 junio 2017

Mis recomendaciones para este verano

¡Buenos días! Hace una semana compartí con vosotros la lista de libros que me gustaría leer en verano y hoy quiero usar la misma temática, pero para recomendaros yo algunas lecturas. Son del estilo que a mí me gusta para esta época: ligeras, sencillas y fáciles de leer. Espero que os gusten:


Con Firmado, Abril también va la recomendación de Cartas para Abril, que es la segunda parte. Me parece una bilogía muy veraniega, ya que, además de ser una lectura ligera y divertida, también tiene momentos que transcurren en esta época del año y, además, en un lugar muy atractivo llamado el lago. Tras las cámaras me parece también una historia perfecta para estos días, ya que es ligerita y sencilla, y narra dos historias muy bonitas, una de amor y otra de amistad. Fijaos, hasta la misma cubierta tiene pinta veraniega. El árbol de mi vida además de ser una novela preciosísima, también me parece muy buena opción para esta lista de recomendaciones, pues, aunque no es tan ligera ni sencilla, sí narra un viaje maravilloso por unos lugares muy bonitos, y los libros con viajes y road trips me parecen perfectos para leer ahora. Por último, como opción divertida os recomiendo Tercero sin ascensor, una novela adictiva que se lee en un suspiro y que te hace reír a carcajadas. No hay mejores ingredientes que esos para el verano.
Por cierto, me acabo de dar cuenta de que las portadas de los cuatro libros son todas de color azul, qué casualidad. Que tengáis un día estupendo.

26 junio 2017

Club de lectura AL

¡Buenos días! Hace un año entero desde la última lectura conjunta que hicimos en el blog y, como os dije en la entrada del aniversario, es una sección que me gustaría recuperar, aunque todo depende de la acogida que tenga. ¿Qué os parece intentarlo? Estas cosas son muy entretenidas y, si hay participación, seguro que nos lo pasamos muy bien. He hecho algunas modificaciones en el funcionamiento para ver si así funciona mejor, pero se agradecen sugerencias. ¡Vamos a ello!




Vamos a recordar cómo funciona: en esta entrada os propondré cuatro novelas para que entre todos votemos cuál es la que queremos elegir para la lectura conjunta. La votación se hará mediante ENCUESTA (en la barra lateral) y no mediante comentario. Se podrá votar durante una semana, el lunes día 3 de julio publicaré la entrada con las instrucciones para la lectura conjunta y el título de la novela escogida. En esa entrada os podréis apuntar. El plazo para leer el libro y reseñarlo será de un mes y podréis ir comentando la lectura en twitter o en esa misma entrada.

Si tenéis alguna duda, no os preocupéis, porque la semana que viene, en la entrada de la lectura conjunta, pondré todo bien detallado (cómo participar, plazos, libro elegido, etc.). Pero si queréis hacer alguna sugerencia, podéis dejarme un comentario aquí mismo.

Dicho todo esto, os presento cuáles son las opciones para esta nueva edición de verano del club de lectura. No olvidéis votar en la encuesta de la barra lateral del blog.

Estas son las opciones:



El beso del infierno, El verano de las segundas oportunidades, Vida en pausa, ¡Calla, Cándida, calla! 

¿Cuál es vuestra elección? ¿Qué novela preferís que salga para la lectura conjunta? La semana que viene veremos los resultados.

23 junio 2017

Mi road trip por Escocia inspirado en El árbol de mi vida

¡Buenos días! Hace tiempo que tengo planeado escribir esta entrada y lo he ido retrasando y retrasando porque no encontraba la inspiración para empezar, también porque quería releer (¡de nuevo!) la novela de la que os voy a hablar para poder concretar mejor los datos que quiero dar. En alguna ocasión os he comentado que hay libros que, por una razón o por otra, me llegan de una forma especial y crean en mí una necesidad imperiosa de visitar lugares que en ellos aparecen. Me pasó con Amy y Roger y el parque Yosemite (¡que fui a visitar en California!); me pasó con La orquídea prohibida y los jardines Kew (que aún no he visitado porque estuve en Londres poco antes de leer el libro, pero que he visto mil veces por internet y que algún día veré en persona); y recientemente me ha pasado con El árbol de mi vida y Escocia. Cuando traduje este libro, cogí un papelito y empecé a anotar los sitios tan maravillosos que en él aparecían: el lago Ness, el Commando Memorial, Glencoe, el lago Garten y sus águilas pescadoras... Nunca me ha interesado especialmente la ornitología y ahí estaba yo, deseando locamente ver esas águilas. Pues llegó el momento de planear mi próximo viaje y mi pareja y yo empezamos a valorar lugares diferentes. Confieso que hice trampas y que, con malas artes, me gané el entusiasmo de mi chico por Escocia mostrándole fotos de los muchos castillos que hay allí (a él le flipan los castillos) y las más bonitas que encontré de los lagos. Era la segunda vez que iba a ese país, pero la primera que visitaba las Tierras Altas (Highlands), y no podía estar más emocionada. Aunque en esta entrada voy a centrarme en los lugares que tienen que ver con la novela El árbol de mi vida, también mencionaré de pasada todo lo que vimos.

Grace y Alasdair comienzan este viaje por Escocia por Glencoe, un valle entre montañas que es una auténtica preciosidad. Ahora, con la ventaja que me ofrece el tiempo, echo la vista atrás y pienso en todo lo que me quedó por ver, pero visitamos muchos lugares en pocos días, por lo que era imposible detenerse más de lo que hicimos. Me hubiera gustado hacer alguna de las rutas de senderismo que hacen los personajes, ver alguno de esos lagos perdidos que mencionan, pero estoy muy contenta con haber paseado por Glencoe y haber descubierto este paraje tan sensacional. Si hacéis clic en las imágenes las veréis más grandes.



Otra parada que hacen ellos, de camino al lago Ness, es en el Commando Memorial. Este era un punto que yo tenía anotado en la lista de cosas que ver, pero que acabé descartando por falta de tiempo y porque, en realidad, tampoco me atraía mucho, era más bien por el hecho de estar en un lugar al que tantas vueltas le había dado a la hora de traducir. Como os digo, no lo marqué en la ruta, pero la suerte quiso que pasáramos por allí de camino a Eilean Donan y, cómo no, paramos. El Commando Memorial es un monumento homenaje a los comandos que allí entrenaban en la Segunda Guerra Mundial. Más allá del monumento en sí, es muy bonito ver los montes que se extienden más allá, el Ben Nevis y el Aonach Mor, y las miradas de los tres soldadas dirigidas a ellos. El lugar, además, está lleno de ovejas y hay otra especie de homenaje al lado en el que aparecen los nombres y fotografías de los soldados.



Aunque no se le da mucha importancia, se menciona también el lago Ness, y, como buena turista que se precie, allí que fui. El lago Ness es inmenso y nosotros estuvimos en la zona de Drumnadrochit y también vimos el castillo de Urquhart (y, de nuevo, como buenos turistas, hicimos el crucero).


La parte que más se me quedó grabada de la novela fue la visita a los Cairngorms y el lago Garten. Oh, queridas águilas pescadoras, qué ansiada espera. Así como os digo que hubo elementos que, por la fecha en la que fuimos, no pudimos ver (como el tren de Hogwarts pasar por Glenfinnan porque en esa época no pasaba), tuvimos una suerte inmensa con las águilas pescadoras. Para que veáis hasta dónde llega mi vena friki, os contaré que me puse en contacto con el centro de visitantes de águilas pescadoras en el lago Garten para preguntar si podíamos visitarlo y si ya habían llegado las aves, y es que cada año, una pareja de águilas pescadoras migra a ese lugar a pasar la temporada de primavera-verano (tienen una webcam podéis verlas aquí). Pues bien, nosotros visitamos ese lugar el día 1 de abril, el primer día que abría (no estaba preparado, fue una maravillosa coincidencia, porque me habría dado mucha pena no haber podido ir), la hembra (EJ) llegó como una semana antes y el macho (Odin) llegó ¡el día anterior! Pudimos verlos a los dos y fue increíble. No es como aparece en la novela, está demasiado enfocado al turista y hay unos cuantos por allí, y tú estás en una especie de caseta insonorizada mirando por varias pantallas y prismáticos que tienen. El año pasado vi a estas águilas por la webcam y a sus crías, y este año las he visto en persona.




En cuanto a los Cairngorms, mi visita fue menos fructífera que la de Grace y Alasdair, pues hacía un frío helador y, cuando llegamos a la estación que había en prácticamente la cima (donde se podía llegar con el coche), nos granizó, así que dimos un paseo rápido y bajamos de nuevo. Eso sí, vi el teleférico que aparece en el libro (sale en la segunda foto) e incluso a un par de esquiadores intrépidos que iban a subir en él.


Había otras paradas en Escocia, pero algunas de ellas no las hicimos porque nos pillaban más retiradas o porque preferimos ir a otros lugares más atractivos. Arisaig, punto importante de la novela, estuvo ahí, ahí hasta el final, no nos pillaba tan retirado de camino a Eilean Donan, pero había que desviarse un poco y nos añadía un tiempo que no teníamos al viaje (había que contar con la visita, no solo con lo que se tardaba en llegar); menos mal que no fuimos, porque ese día llegamos sobre las 22 horas al punto final, e ir con el coche de noche por esas carreteras en las que, además, se te cruzan las ovejas, pues como que no. Por Nethy Bridge pasamos con el coche, y vi ese puente en el río que se menciona en la novela, y por Inverness pasamos para ir a los Cairngorms, aunque no nos detuvimos.


¿Otros lugares que vimos? Stirling, pueblecito tan importante en la historia de William Wallace; Inveraray, un pueblo muy pintoresco en el lago Lomond y que me pareció precioso y distinto a todo lo demás; el lago Lubnaig fue el que más me gustó de todos los que vimos, hicimos unas fotos increíbles; el castillo Doune (el que se utilizó para recrear Invernalia, de Juego de tronos); Fort William; el castillo Eilean Donan, que es la fortificación más bonita que he visto nunca; la isla de Skye (nos quedamos en Portree, pero hicimos una ruta con el coche), que fue lo que más me gustó del viaje; Saint Andrews y Stonehaven en la costa este; Glamis castle; Blackness castle; y, como colofón, Edimburgo, ciudad que visito por segunda vez y que sigue pareciéndome una de las más bonitas que hay. Si queréis ver fotos de estos lugares, a mi instagram subí unas cuantas.

Y eso es todo, espero que os hayan gustado las fotos, los lugares y que no se os haya hecho pesada la entrada, que al final me he enrollado bastante. Ahora ya entendéis por qué El árbol de mi vida es un libro tan especial para mí y por qué pienso que Escocia es el país más bonito del mundo. Contadme, ¿habéis ido a esos lugares? ¿Alguna vez os ha pasado eso de leer un libro y necesitar ir a los lugares que en él aparecen?