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29 enero, 2015

Te esperaré, J. Lynn

Te esperaré, J. Lynn
Editorial: Suma de letras
415 páginas

Hay cosas que merece la pena esperar.
Cameron Hamilton es un metro noventa de irresistible atractivo completado con un par de imponentes ojos azules y una increíble capacidad para hacer que Avery desee cosas que creía que le habían sido arrebatadas para siempre. Sabe que tendría que mantenerlo lejos, pero Cam parece tropezarse con ella en cada esquina del campus. Con su encanto, sus bromas... y ese maldito hoyuelo que aparece cuando sonríe.
Hay cosas que merece la pena experimentar.
Lo último que esperaba Avery en su nueva vida universitaria era atraer la atención del único chico que puede hacer pedazos el frágil futuro que está intentando construir. Pero ignorar la tensión ardiente que surge entre ellos -y que saca un lado de Avery que ella ni siquiera sabía que existía- es imposible.
Y hay cosas por las que merece la pena luchar.
Avery tendrá que enfrentarse a su pasado si quiere olvidar. Pero cuando la verdad salga a la luz ¿podrá seguir contando con Cam?
(Texto extraído de la contracubierta del libro)


¡Otro libro de esos que me gustan de verdad, de verdad, de verdad! Soy aficionada a muchos géneros, leo de todo, pero no me avergüenza admitir que la novela romántica es mi favorita, ya sea juvenil, contemporánea, histórica, YA, NA o lo que sea. Eso sí, no cualquier novela romántica consigue que mis ojos hagan chiribitas (¿en serio he escrito eso?), tiene que ser buena, pero buena de verdad (subjetivamente hablando: vamos, que tiene que parecerme buena a mí). Tiene que tener dos protagonistas (el chico y la chica, claro) con garra, tiene que tener escenas supermegarománticas, tiene que tener una historia dulce y tierna y tiene que tener algo más: un pasado oscuro, un problema de cualquier tipo, un drama familiar, lo que sea. Te esperaré me ha conquistado y no tenía ninguna duda de que lo haría porque no solo tiene los ingredientes perfectos para que la historia me guste, sino que además está escrita por una autora que me encanta y viene recomendada por una persona que conoce bien mis gustos.

Empezaré hablando de los personajes, que es lo primero que he mencionado como condición para que el libro me guste (seguiré por el resto de condiciones). Los personajes de Armentrout suelen ser especiales porque son muy divertidos y porque sus protagonistas femeninas suelen ser sarcásticas y peleonas. Avery no lo es, no lo voy a negar. De hecho, esta joven es más bien sosa, pero tiene algo especial, tiene esa chispa de sus otros personajes, aunque la tiene con el volumen muy bajo. Es como si la chica quisiera pero no se atreviera, que es lo que le pasa en realidad. Es una chica muy maltratada por su pasado, muy acomplejada y muy poco segura de sí misma, pero cuando toma confianza saca a relucir su verdadera personalidad y, ¡sí!, ahí está esa personalidad arrolladora de las chicas Armentrout. Cam, por su parte, es el típico guaperas, chulito, pagado de sí mismo. Pero ahí no queda la cosa, porque también es amable, atento, cordial, simpatiquísimo y, además, sabe cocinar unos huevos maravillosos. Si tengo que ponerle una pega a Cam es que es demasiado perfecto, que los hombres así no existen y que podría haber resultado más perfecto si hubiera tenido algún defecto (además de ese secretito que nos desvela). Aun así, es imposible no caer rendida ante los encantos de este chico y no solo por lo maravilloso que nos lo describe físicamente la autora, sino por la dulzura infinita con la que trata a Avery y su impagable paciencia. Como secundarios tenemos unos personajes muy buenos: Brit y Jacob, los amigos de Avery, que sí que gozan de la esencia de los personajes típicos de la autora: alocados, divertidos, leales. Y, por la parte de Cam, me ha gustado Ollie, a pesar de que sale poquito, y supongo que a Jase lo conoceré mejor en el siguiente libro, pues he leído que es el protagonista junto a la hermana de Cam.

La trama romántica me ha encantado. Es una historia muy dulce en la que los protagonistas van poco a poco, quizás demasiado poco a poco (a veces me dieron ganas de darle un par de voces a Avery por no confiar en el chico), pero es muy comprensible dados los problemas de la joven. Me ha encantado, sobre todo, él, que es el que lleva la batuta, por así decirlo, en la relación, el que tira de ella, el que no pierde la fe, aunque tenga que pedirle mil veces que tenga una cita con él. Es una historia muy bonita que empieza en amistad, pero en una amistad peligrosa, pues ambos se sienten atraídos por el otro y lo saben, como también saben (al menos él lo tiene muy claro) que acabarán juntos, ¿les permitirá el pasado tener un final feliz? Me ha gustado ese puntito picante que tiene la novela, y me ha gustado mucho la evolución de los personajes, de ambos.

También he mencionado que me gusta que haya algo más, algún problema. Está muy claro desde el principio que ambos tienen un pasado dramático, que a los dos les ha ocurrido algo que los ha cambiado, aunque a ella más que a él. Ambos pasados se intuyen desde el principio, aunque no estén claros los detalles. Yo di en el clavo con los dos, pero eso no le resta encanto a la trama, pues aunque sepas que están bien fastidiados, lo interesante es ver qué hacen para mejorar, para ser felices, para salir de ese pasado y vivir el presente. Aunque me hubiera gustado que ella confiara más en él y le hubiera contado antes su problema, no me quejo de cómo van desarrollándose los hechos.


Estoy encantadísima con este libro. Me ha sacado más de una risa y me ha hecho sonreír mucho. Es una historia de amor parecida a muchas otras, se me vienen a la mente títulos con la misma trama, pero Te esperaré tiene un encanto especial. No me canso de leer este tipo de novelas.

27 enero, 2015

Hablemos de Blackmoore

Hace poco más de un año leí una novela que me enamoró por completo. La leí para la editorial Libros de Seda, que me había encargado informe, y descubrí una historia preciosísima, dulce y muy tierna. Esa novela sale este mes de febrero, después de que la editorial ya publicara el primer libro que se editó de la autora y tuviera un éxito arrollador entre los lectores. Estoy hablando de Blackmoore, de Julianne Donaldson, y podéis leer mi reseña clicando aquí.

Blackmoore no es solo una historia de amor, también tiene una pizca de misterio y una amistad preciosa. Cuenta con unos protagonistas que me encantaron y una trama romántica de lo más dulce. Tiene personajes encantadores y personajes a los que dan ganas de escupirle a la cara; tiene momentos muy románticos; tiene una protagonista inocente y generosa y un protagonista masculino de lo más dulce. 

No recuerdo todos los detalles de la novela, pues hace más de un año que la leí, pero sí recuerdo que dejó en mi un recuerdo maravilloso. También sé que la leí en un suspiro, que a pesar de no tener mucho misterio y ser más bien un relato sencillito (aunque no tanto, hay dramas pasados y demás), engancha, y la culpable de eso es la autora, que tiene una forma preciosa de narrar los hechos y de describir los sentimientos. Recuerdo haber adorado la pluma de Donaldson, haber suspirado, haberme encogido de emoción. Recuerdo una amistad preciosísima, de las que te tocan el corazón, una escena con un pájaro que me conmovió, y un final que me dejó suspirando. Sí, recuerdo que Blackmoore me fascinó.

La novela sale en febrero, publicada por Libros de seda. Yo aún no he leído Edenbrooke, la primera de la autora que se editó en español el año pasado, pero estoy deseando hacerlo. Las buenas novelas románticas son para mí como una brisa de aire fresco, como un chocolate calentito en pleno mes de enero. Yo las novelas románticas me las bebo, siempre y cuando sean de las buenas, de las que realmente tienen algo especial. Estoy segura de que Edenbrooke me va a enamorar tanto como lo hizo en su día Blackmoore.

26 enero, 2015

Duelo de cubiertas: Will Grayson, Will Grayson

Cuando salió a la venta en inglés, compré Will Grayson, Will Grayson, hace ya ¿unos dos años? Fue un capricho, un momento de locura, pues ni sabía de qué iba el libro y me lancé a por él. Unos años más tarde y todavía no lo he leído, qué desastre, ¿no? Pero resulta que ahora Nube de tinta va a publicar la traducción hacia el español (el 19 de febrero), y creo que no había momento mejor que este para leerlo. Lo empecé antes de Navidad y lo tengo un poco apartado, pero voy poco a poco con él. 


Estas son las cubiertas original y española del libro. Al menos la original es la que yo tengo, porque he visto alguna otra en inglés. Y la más bonita, todo he de decirlo, al menos para mi gusto. Me encantan esos tonos oscuros, me gusta el fondo de lucecitas y me parece muy atractivo ese efecto que hacen las letras en el título. La española, hablando claramente, no me gusta nada. No entiendo esa sombra o mancha o lo que sea negra, las huellas dactilares ahí puestas sin más. Me parece que en esta ocasión Nube de tinta ha elegido una cubierta un poco desafortunada, muy parecida a otra que visto del libro en inglés. ¿Qué os parecen a vosotros? ¿Coincidís conmigo en que la cubierta española es horrorosa? ¿Os gusta la original?