24 julio 2016

Domingo de cine: Buscando a Dory, Tenemos que hablar, Brooklyn...

¡Buenas! Se me han acumulado unas cuantas películas, y eso que en el último par de semana he visto más bien pocas. Vamos a ver cuáles son:

Voy a empezar por la única que he visto en el cine: Buscando a Dory. Ay, ¡qué ganas le tenía! Buscando a Nemo, en su día, me fascinó, y, a pesar de que las películas de animación me gustan mucho en general, la de Nemo siempre ha sido una de mis preferidas. Dory es genial y su película no me ha defraudado: divertida, tierna, emotiva y con personajes nuevos fabulosos. Aproveché que la echaron un domingo en la televisión y vi Mortdecai, y es que si sale Johnny Depp para mí es suficiente. No obstante, la película no me terminó de convencer. Es rara, me recordó a El Gran Hotel Budapest por la forma de narrar la historia. Es entretenida, sin más. En una noche de estas en las que una necesita reírse vi una película que, sinceramente, no pensé que vería: Malditos vecinos. La tenía ahí en la recamara porque me imaginaba que sería divertida, y así es, la verdad es que cumplió a la perfección su cometido. Es un poco chorrada, pero para echarse unas risas está bien. No sé si veré la segunda. Hace un par de semanas me fui de relax un fin de semana y vi Las crónicas de Blancanieves: el cazador y la reina de hielo. Pse, la verdad es que ni bien ni mal, no está mal, pero tampoco es una maravilla. Yo no la recomendaría especialmente. Ese mismo fin de semana vi otra que tenía pendiente desde hace ya años: Lost in translation, y, a pesar de lo famosa que es la película, no tenía ni idea de lo que me iba a encontrar. Me encantó. También la semana pasada aproveché para ver un par de películas, ambas muy distintas. Por un lado, Brooklyn, que me fascinó y que, a menos que vea una mejor en estos días, se convertirá en mi preferida del mes. No esperaba gran cosa de la película, tenía la sensación de que me parecería aburrida, y nada más lejos de la realidad, me gustó mucho y me emocionó hasta el nivel de mantenerme una buena parte de la historia llorando (no sé, me llegó la historia) y desde el mismo principio. En el otro extremo está Tenemos que hablar, española, con Michelle Gener y Hugo Silva como protagonistas. La historia es un poco como todas, es exageradísima, de estas tramas que es que ni por asomo te crees de lo disparatadas que se vuelven, ¿pero sabéis qué?, que me reí muchísimo. Hay escenas que de verdad me arrancaron lágrimas de la risa. Me lo pasé muy bien viéndola, la verdad.

¿Habéis visto alguna? Yo tengo muchas ganas de ver un montón, pero últimamente me estoy intentando poner al día con las series y dejando las películas para los fines de semana si tengo tiempo y ganas. Que tengáis un genial domingo.

22 julio 2016

Veinte cosas (literarias) sobre mí

¡Buenos días! He visto este tipo de entradas en otros blogs y, sobre todo, en formato de vídeos, por lo que me he animado a contaros veinte cosas (literarias) sobre mí. ¿Coincidís conmigo en algo? Contadme también manías o gustos que tengáis vosotros.



1. Mi hora preferida para leer es la noche, cuando me meto en la cama, justo antes de dormir, y suelo hacerlo todos los días, aunque sea muy tarde.

2. Aunque leo de todo durante todo el año, tengo una manía, tal vez un poco tonta, pero que se puede decir que me hace feliz. Me gusta leer novelas que transcurran en la época del año en la que estamos. En verano me gusta leer historias frescas, amenas, ligeras y a poder ser que tengan lugar en playas, piscinas, época de vacaciones. En invierno las prefiero navideñas, con una temperatura bastante baja, con personajes que llevan bufandas y gorros, etc.

3. Prefiero el formato de papel al formato electrónico, aunque no me disgusta leer en el Kindle y tengo que admitir que es mucho más cómodo y práctico para los viajes o cuando leo fuera de casa. Aun así, apenas leo en el Kindle.

4. No subrayo los libros. No pinto ni escribo en los libros. No doblo esquinitas de las páginas en los libros. Y nunca, jamás, doblo un libro al estilo revista para leer. Sacrilegio.

5. Siempre he sido de leer varios libros al mismo tiempo (y a veces hasta cuatro o cinco), pero últimamente me centro solo en uno por mi tiempo libre cada vez más escaso. No obstante, sí puedo compaginar dos lecturas si se trata de libros totalmente distintos (una novela y un álbum ilustrado, un libro infantil y un cómic, cosas así), pero ya no suelo leer dos novelas al mismo tiempo, aunque no descarto que vuelva a hacerlo en un futuro.

6. Mi género preferido es el romántico, aunque suelo leer de todo (menos de terror e histórica). Me gusta mucho la literatura juvenil y también la infantil.

7. Al hilo de lo anterior, yo me aficioné a la novela juvenil por esto de los blogs, porque antes, cuando era más joven, no leía apenas nada juvenil (Harry Potter y poco más). Mi yo de quince años solía ir a una librería y coger el libro más gordo que se encontrara y leía por intuición (este libro tiene buena pinta), cosa que hago muy poco hoy día. Fue cuando ya estaba en la universidad cuando empecé de verdad a leer novela juvenil. Sí, yo voy al contrario, qué le vamos a hacer.

8. Novelas preferidas tengo mil, pero hay una lista en mi mente con algunos títulos que siempre, siempre consideraré de mis preferidos. Entre ellos están La catedral del mar, El cuento número trece, Un monstruo viene a verme y Bajo la misma estrella.

9. Mis sagas juveniles preferidas son Harry Potter, Crepúsculo (la leí hace muchos años y me encantó, no la he releído, por lo que no sé qué me parecerá ahora; no obstante, no me avergüenza decir que en su día me fascinó) y Los juegos del hambre.

10. ¡Eh, matadme, pero a mí Cincuenta sombras de Grey me gustó! No es la novela mejor escrita del mundo, la autora se repite más que el ajo, le sobran páginas a cascoporro, habla de una relación tóxica, pero... me gustó. La película, sin embargo, no.

11. Mi amor platónico literario siempre será Augustus Waters. 

12. Soy una Dory, tengo la peor memoria del mundo, pero hay un personaje femenino que recuerdo con mucho cariño a pesar de que sus libros no tuvieron demasiada repercusión y los leí hace mucho: Gwen (Rubí, Zafiro y Esmeralda)

13. Yo siempre, SIEMPRE, confié en Snape. Desde el libro número uno.

14. La mayor locura friki que he hecho y que tiene relación con un libro ha sido ir a Yosemite Park (en California, EE.UU.) porque el lugar me enamoró al leer Amy y Roger.

15. De nuevo al hilo de lo anterior, soy muy de frikismos de ese tipo. Hay veces en las que leo un libro y apunto lugares que me llaman la atención y a los que quiero ir. Últimamente tengo unas ganas tremendas de visitar los Jardines Kew en Londres y de hacer una ruta por Escocia que tengo anotada. Sí, porque lo he leído en novelas.

16. Tal vez más que una buena historia de amor, me gusta una buena historia de amor fraternal. Si una novela tiene una trama bonita con hermanos como protagonistas me tiene ganada. Ejemplos fabulosos son Te daré el mundo, A todos los chicos de los que me enamoré y El cielo está en cualquier lugar.

17. No me hacen ilusión los triángulos amorosos ni el instalove, pero no me suelen importar si tienen coherencia y la historia, aparte de por esto, me gusta.

18. No me disgustan los tópicos. ¡Arriba los tópicos! ¿No es la vida un tópico en sí misma?

19. Soy reacia a empezar sagas nuevas, tengo unas cuantas a medias todavía y me da una pereza increíble pensar en los años que tardaré en acabarlas. Libros autoconclusivos al poder.

20. Siempre he sido una drama queen y me han encantado los finales tristes. Se ve que me estoy haciendo mayor, porque, cada vez más, prefiero los finales felices.

21 julio 2016

Cada oveja con su pareja: La habitación

¡Al fin! Al fin pude ver La habitación. Me parece que lo mío con esta película ha sido mala suerte, porque siempre que iba a ir a verla, surgía algún imprevisto y finalmente no podía hacerlo. Pero, por suerte, hace unas semanas pude disfrutar de la maravillosa historia que en su día me enamoró con el libro y que ahora lo ha hecho con la película.

La habitación


Puedes leer mi reseña del libro aquí.

Esta sección está llena de spoilers, así que ¡cuidado! Por otra parte, todo está redactado bajo mi punto de vista, que no tiene por qué ser el del resto del mundo.

Hace nada más y nada menos que cinco años que leí este libro. Y me encantó, vaya si lo hizo. Desde que supe que harían película he estado esperando con ganas el momento de verla. El momento de poner cara a Jack, de vivir visualmente la tragedia de esta historia. La autora se inspiró en un hecho real para crearla, en el caso de Natascha Kampusch y el del monstruo de Amstetten (un padre secuestró a su hija y tuvo siete hijos con ella). Pero dejando a un lado las posibles similitudes con hechos reales, me voy a ceñir a hablar de la película y un poco del libro, del que no recuerdo tanto como me gustaría.

Empezaré hablando de los actores, tan desconocidos antes de La habitación y tan maravillosos los dos (me refiero a los protagonistas). Brie Larson ganó el Oscar a mejor actriz y no puede merecérselo más. El papel que hace es sumamente brillante y de verdad que me transmitió tanto, tanto, que me rompió tanto el corazón, que no puedo menos que alabar su trabajo. Qué vida. Ella es la gran víctima de todo y por partida doble, por haber vivido el infierno más grande de toda su existencia y por haber tenido que poner buena cara para hacer la vida de su hijo un poco más fácil. Por tener que empezar de nuevo en un lugar que ya no reconoce y con gente que no acepta a su hijo, en situaciones que le resultan extrañas. Por tener que vivir una vida que difícilmente le resultará feliz por todo lo que ha pasado y por lo poco que la entenderá nadie nunca. Grande Brie Larson por haberme emocionado hasta el límite con su actuación. Brillante. Jacob Tremblay, por su parte, es un dulce. Tan pequeño y tan fabuloso. El niño lo hace increíble y me hizo llorar desconsoladamente con la escena, en mi opinión, más potente de toda la película: el reencuentro con su madre cuando se salvan, el ecuador de la historia. Jacob es la luz de La habitación y el motor de su madre para seguir adelante. Si pudiéramos ver un poquito más de su vida, estoy segura de que Joy lograría encontrar la felicidad gracias a su hijo.

Es curioso que lo que más me atrajo en su día del libro y lo que más me gustó fuera la primera parte, la del secuestro, y, sin embargo, en la película haya sido la segunda parte, la del rescate. Hay partes muy emotivas en la primera mitad del libro, pero es en la segunda donde está el verdadero reto: aprender a vivir después de la pesadilla. Bravo por el director, bravo por los actores. Bravo. A mí me han cautivado, me han emocionado, me han destrozado poco a poco. Me gustó mucho el libro, pero no sé si es por lo lejano que me queda ya, pero la película me ha gustado más. Era muy fácil que me decepcionara, que se me quedara corta (adaptación de una novela que me fascinó, nominada al Oscar, buena crítica... ¡mis expectativas estaban por las nubes!) y nada más lejos de la realidad: me ha sorprendido. Y la vería de nuevo, una afirmación que con pocas películas hago, porque hay tanto en esta historia que, ay, no me importaría que me volviera a romper el corazón.

No quiero terminar sin mencionar lo bien que han sabido solucionar el hecho de que sea el niño quien narra la historia. No me imaginaba que pudieran hacer que funcionara tan bien. Lo vemos todo a través de sus ojos y, en ocasiones, es el mismo Jack quien nos narra, en off, lo que sucede y no se hace pesado ni raro. En conclusión, que estoy muy contenta con la película, la espera ha merecido la pena.