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19 noviembre, 2014

Divergente, Veronica Roth

Divergente, Veronica Roth
Traductora: Pilar Ramírez Tello
Editorial: Molino
464 páginas

En el Chicago distópico de Beatrice Prior, la sociedad está dividida en cinco facciones, cada una de ellas dedicada a cultivar una virtud concreta: Verdad (los sinceros), Abnegación (los altruistas), Osadía (los valientes), Cordialidad (los pacíficos) y Erudición (los inteligentes). En una ceremonia anual, todos los chicos de dieciséis años deben decidir a qué facción dedicarán el resto de sus vidas. Beatrice tiene que elegir entre quedarse con su familia... y ser quien realmente es, no puede tener ambas cosas. Así que toma una decisión que sorprenderá a todo el mundo, incluida ella.
(Texto extraído de la ficha en la web)


Leí Divergente después de haber visto la película. Tonta de mí, había renegado de esta saga, puede que porque estaba cansada de tanto revuelo, puede que porque la veía bastante igual a todo lo que estaba saliendo por el momento. Sin embargo, a la película no pude resistirme, y esta me gustó tanto que no me consideraba capaz de aguantar unos años para conocer el final de la trilogía.

Puede parecer raro, hay mucha gente que se extraña de que lea un libro tras haber visto la película, ¿qué gracia tiene entonces si ya conoces la historia? (no tiene mucho sentido porque en el caso contrario, leer el libro y ver la película después, es exactamente lo mismo), pero yo quería saber más, quería ver todos esos detalles que en la gran pantalla no aparecían, quería conocer a los personajes en profundidad, y me alegro de haberlo hecho. Divergente me ha gustado mucho, he leído comentarios que dicen que la idea no tiene sentido, eso de dividir a la gente en facciones (esto... ¿y si lo tiene dividirla por distritos?, ¡es ficción!), pero a mí me ha parecido muy interesante, me ha encantado conocer las distintas facciones que hay, me he encontrado pensando en cuál encajaría yo, en cuál encajaría la gente que me rodea y la única pega que pongo a este respecto es que me hubiera gustado saber más sobre ellas, pues el libro se centra, sobre todo, en Osadía, y también en Abnegación. La que más desdibujada se me ha quedado es Cordialidad, que es la que menos se menciona y me parece que no había nadie de esa facción con Tris, aunque me da la sensación de que, después de ese final, en Insurgente aparecerá algo más esta facción.

Espero a que no preste atención para echar un vistazo furtivo a mi reflejo, no por vanidad, sino por curiosidad. El aspecto de una persona puede cambiar mucho en tres meses. En mi imagen veo un rostro estrecho, ojos redondos y grandes, y una nariz larga y fina... Sigo pareciendo una niña, a pesar de que cumplí los dieciséis en algún momento de los últimos meses. Las otras facciones celebran los cumpleaños, pero nosotros no. Sería un exceso de indulgencia.

Como personajes, Tris y Cuatro son buenísimos. Ya conocía la imagen que tenían en la película, así que los actores que los encarnan me han acompañado también durante la lectura. Tris puede parecer en el libro algo distinta a la actriz (bajita, no es guapa), pero Cuatro me parece un acierto total. Este personaje me ha fascinado, por su mutismo por su seriedad, por sus secretos y por cómo se transforma en otra persona por Tris, por ese lado romántico y tierno que no podríamos imaginar en él al principio. Además, tiene un par de citas en el libro que dejan sin aliento al lector ávido de romance.

El libro es bien gordito, pero me parece que el ritmo es muy ágil y que se lee con mucha facilidad. Si a mí me ha enganchado y me leí la mitad de un tirón cuando ya conocía la historia y sabía lo que pasaba, es porque es realmente interesante y atrapa al lector.


Divergente es la primera parte de una trilogía distópica repleta de acción y romance, un libro con un ritmo aceleradísimo que te mete de lleno en una sociedad dividida en facciones que está a punto de entrar en guerra por cuestiones políticas. Un acierto haberle dado una oportunidad.

18 noviembre, 2014

Duelo de cubiertas: Perdido

¡Buenos días! El duelo de cubiertas de hoy es de una novela que leí hace unas semanas y que me gustó mucho. Se trata de Perdido, de Maggie Stiefvater, spin-off de su serie Los lobos de Mercy Falls.


Vale, lo primero que quería comentar es ese cambio de título. El original es Sinner (pecador) y el español es Perdido. ¿Qué os parece? Considero que ambos encajan muy bien con la historia de Cole, porque es un pecador, sí, pero también es un chico que se encuentra perdido, que no encuentra su lugar en el mundo. No obstante, ¿por qué cambiarlo? Quizá parezca que Pecador no suena muy bien en español o que no sea muy atractivo para una novela, pero en fin, a mí me gusta más. Por otra parte, la cubierta. Son muy similares, ya que en ambas la imagen es la misma: el lobo, el chico, los árboles y hasta los edificios (en la española no se ven, pero están en relieve y se nota el brillo). No obstante, los colores son completamente distintos. La cubierta española está genial porque sigue el mismo estilo que el resto de la saga y por eso no me hubiera gustado que la hubiesen cambiado (aunque sí el color, puesto que es muy parecido al de Siempre). Pero es que la cubierta original me encanta, me parece muy atractiva y muy llamativa, así que en este caso no tengo dudas y me quedo con la original. ¿Qué pensáis vosotros? ¿Cual de las dos os gusta más?

17 noviembre, 2014

¿Leer en la cama?

Cómo nos gusta hacerlo, ¿verdad? Leer en la cama, digo. En mi caso, es mi lugar preferido y es una pequeña manía que tengo: no puedo dormir si no he leído antes, da igual la hora que sea, tengo que leer aunque sea unas pocas páginas antes de apagar la luz. Pero qué incómodo es en ocasiones hacerlo, ¿verdad? Sobre todo cuando estás con un libro gordote de tapa dura, de esos que pesan bastante.

Hoy os voy a hablar de un producto que, aunque oí hablar de él hace un tiempo, no he descubierto hasta hace unos días. Se trata de un almohadón de lectura, perfecto para cubrir estas necesidades nuestras de leer en la cama (o en una sillón/silla). Pero, antes de hablaros de mi experiencia, ¿queréis saber qué es exactamente el almohadón de lectura? Pues seguid leyendo: 

¿Qué es un almohadón de lectura y qué usos tiene?
Un complemento de lectura que ayuda a disfrutar leyendo en la cama o en el sofá sin la molestia de tener que sujetar el libro. Con él puedes: leer en la cama o en el sofá; proteger el libro de posibles accidentes; usar el cojín de cabecera después de la lectura; usarlo como decorativo en la cama o en el sofá.

¿Cómo se usa?
Es muy sencillo, solo tienes que elegir un buen libro, introducir las cubiertas del libro por las gomas elásticas, acomodarte en tu lugar de lectura favorito y amoldar el almohadón a la curvatura del cuerpo; si lo deseas puedes separar las tapas del almohadón hasta conseguir la postura más cómoda. Lo puedes usar tanto sentado como tumbado o recostado.

¿Dónde lo puedo comprar?
Los almohadones de lectura Belenci se pueden comprar a través de la pagina web www.latiendadebelenci.com o bien a través de las librerías autorizadas para la venta.
Más información en: 
tienda@latiendadebelenci.com | www.latiendadebelenci.com | www.facebook.es/latiendadebelenci

¿Queréis saber cuál ha sido mi experiencia con mi almohadón de lectura? Pues ahora mismo os la cuento.

Hay muchos modelos de diferentes colores y con varios estampados, el mío es de rayas grises y es una monada, a mí me encanta. Está compuesto por un cojín y las tapas para meter el libro. En las tapas hay unas gomas elásticas para agarrar el libro y que no se mueva, muy útil, la verdad. Al principio pensaba que eran pequeñas, pero al tener las gomas, pueden adaptarse a cualquier tamaño y funciona igual para tapa dura y blanda.


No pensaba que este artilugio fuese tan cómodo. Te sujeta el libro a la perfección y puedes acomodarlo en tus piernas hasta que quede a tu gusto. Tan solo tienes que sujetarlo para que no se cierre, porque el resto lo hace el cojín. Además tiene un lazo para que marques por dónde vas en tu lectura.


Yo ya he metido el libro y ahí se ha quedado, no tengo necesidad de sacarlo a no ser que vaya a salir de casa, situación en la que basta con separar el cojín de las tapas. Durante el día, dejo el almohadón, con el libro dentro, encima de la cama, pues no desentona para nada como elemento decorativo, y me resulta tan cómodo para leer que ya no tengo interés alguno en sacar la novela.


¿Otra ventaja? Que la gente no sabe lo que estás leyendo, que hay algunos que son muy cotillas. La verdad es que estoy encantada con el producto, me parecía muy atractivo, pero no pensaba que fuera tan cómodo y sirve tanto para leer tumbado como sentado. 

¿Qué os parece? ¿Lo habéis probado? ¿Os atrae? Yo hacía tiempo que conocía el producto, pero no había leído antes la opinión de nadie al respecto, por lo que tampoco sabía muy bien qué resultados daba. En mi caso, muy satisfactorios. Me parece un regalo ideal y original para los amantes de los libros (seguro que les sorprende) y fantástico para la Navidad, que ya se acerca.