22 noviembre 2019

Ojalá tuvieran segunda parte

¡Buenas! No es la primera entrada que hago con este tema, pero sí hace ya mucho que hice la anterior y, eh, me parece una entrada entretenida y bastante interesante. Hoy quiero explicaros por qué me gustaría que ciertas novelas tuvieran una continuación. Allá vamos.



El final de El anónimo, me cachis en la mar, ¡menudo final! Te pide a gritos una continuación y quien lo haya leído comprenderá de lo que hablo. Pero es que, al parecer, a la autora le gustan estos finales abiertos, siempre recurre a ellos (no he leído nada más de ella, pero sí algunos comentarios de sus lectores). Yo detesto los finales abiertos. Me he pensado mucho si incluir La mensajera de los sueños imposibles en esta entrada porque el libro me parece fantástico pero odié el final. Me he decantado por añadirlo porque me gustaría darle una oportunidad a la autora de arreglar ese desaguisado. No se puede deshacer lo hecho, pero sí me gustaría saber un poco más, ver algo de luz, saber cómo continúa la vida de uno de los personajes. Por último, amaría una segunda parte de Me echarás de menos cuando ya no esté y en este caso la quiero porque me gustó tantísimo el libro, le tomé tantísimo cariño a las chicas, que no quiero despedirme de ellas. Si este libro es bastante dramático, entiendo que una continuación lo sería mucho más, pero lo que daría yo por llorar un poco más con Tovah y Adina. ¡Feliz fin de semana!

21 noviembre 2019

Jueves de series: Sherlock, Broadchurch, Outlander...

De vez en cuando se cuelan por aquí entradas sobre cine y en otras ocasiones he hablado un poco de series en esas entradas, pero nunca he publicado nada que fuera excusivamente de series. Hoy ha llegado ese día, aunque no será algo habitual. El motivo de esta entrada es que últimamente le he dado caña a las series que tenía empezadas para terminarlas y también me he enganchado a alguna nueva. Y quiero hablar de ellas.

Comenzaré por las dos con las que ya me he puesto al día: Wayward Pines y Sherlock. Wayward Pines no me entusiasma, pero tampoco me parece malísima y soy reacia a abandonar historias que he comenzado. La primera temporada me gustó, no es mucho de mi estilo, pero me gustó. La segunda temporada, sin embargo, se me hizo un poco cuesta arriba. No está mal, pero lo cierto es que me alegro de haber terminado ya esta serie. El final es un tanto abierto, pero parece que no habrá más temporadas. Sherlock, por el contrario, me encanta. La única pega que le pongo a esta serie y que es el motivo por el que he tardado tanto en ponerme al día es que los capítulos son meeeeegalargos. Son películas de una hora y media. Pero me encantan los casos, me encantan los personajes y me encanta Sherlock. Hace tiempo que salió esta última temporada y no quiero perder la fe en que habrá una nueva porque es una serie muy recomendable. Otra serie que he empezado y que ya llevo al día es Outlander. Hace unas semanas publiqué una entrada en el blog sobre ella, aunque aún no había terminado la cuarta temporada. Esta serie ha sido un vicio total, la empecé y la terminé en un par de meses, viendo capítulo todos los días, a veces incluso dos, y pensando en ella a todas horas. Qué vacío más grande sentí cuando vi el último episodio y al día siguiente no había uno nuevo esperándome. Por suerte en febrero tendremos nueva temporada y ya estoy deseando volver a  disfrutar de esta maravillosa historia. Hace muuucho tiempo vi una serie que me tuvo enganchada de principio a fin y que me entusiasmó: Broadchurch. Tiene su principio y su final, no había por qué imaginar que podría haber una segunda temporada, pero hace dos años, por casualidad, me enteré de que la cosa no terminaba porque, estando de viaje en el Reino Unido, en un momento puse la tele en el hotel y me encontré con los protagonistas, y lo que vi no me sonaba nada. Sin embargo, estaba de viaje y no le di más vueltas, puedo decir que lo olvidé. Pero hace unas semanas, mirando el catálogo de Netflix me topé con temporada dos y tres de Broadchurch, ¡era mi oportunidad para engancharme de nuevo! Ya he visto la temporada dos y la he visto en un suspiro porque los capítulos enganchan, porque terminas uno y sientes la necesidad de poner el siguiente, porque la serie no defrauda. Ahora me dispongo a empezar la tercera temporada. Por último, solo comentaré que estoy intentando ver la tercera temporada de Por trece razones, y lo de «intentar» es la clave, porque no hay manera. Se me ha atragantado esta temporada y no hay forma de continuar. Se me está haciendo pesada, tediosa, los minutos parecen horas y ver un capítulo me cuesta varios días. Me interesa saber quién a matado a Bryce, pero no sé si seré capaz de averiguarlo (por favor, nada de spoilers).

18 noviembre 2019

Duelo de cubiertas: Las chicas de ninguna parte

La novela del duelo de cubiertas de hoy es una maravilla. Las chicas de ninguna parte es de lo mejorcito que he leído este año y un libro que no dudaría en recomendar a cualquier persona. En todos los colegios e institutos debería ser lectura obligatoria. Pero hoy estoy aquí para hablar de la cubierta y no de la historia, para eso podéis leer mi reseña aquí.


Cuando vi la cubierta con la que Libros de seda iba a publicar esta novedad me quedé enamorada. No es que sea una cubierta bonita, pero no sé, tiene algo. Lo más llamativo es la elección de colores, la cantidad de contraste que hay, y que la cubierta en sí te hace pensar en una novela que no va a ser del color de esas flores tan rosas. Os voy a contar un secreto: la cubierta original la acabo de ver por primera vez ahora. Y pienso: no se parecen y al mismo tiempo son iguales. Es decir, es el mismo diseño: fondo negro, flores de colores, título en grande y subrayado en color. Con portadas tan similares es difícil elegir una favorita, y más cuando ambas son tan llamativas y espectaculares. Me gustan mucho las dos. Supongo que estoy acostumbrada a la española y tal vez por eso me incline ligeramente hacia esta, pero la original me parece también fantástica. ¿Qué opináis vosotros?