¡Buenos días de viernes! Hoy os quiero hablar de las últimas películas que he visto. Me dejo un par para una próxima entrada, porque si no se me iba a hacer esta muy extensa. Que tengáis un buen fin de semana.
Buscando películas de los Goya de este año, me encontré La cena y, bueno, imaginé que no sería un peliculón, pero me apetecía reírme y esta tenía pinta de ser bastante cómica. Lo cierto es que lo es, roza lo ridículo, pero también tiene su punto interesante de crítica. Las guerreras K-pop la vi con mi hijo porque, bueno, porque había que verla. Es la película de moda entre los más pequeños y él no quería perdérsela. Mi mente adulta no entiende cómo puede tener tanto éxito entre el público más infantil, sí entre chicos y chicas algo mayores, pero... no sé, no la veo una película como para un niño de cinco años. Supongo que la música influye, lo cierto es que la banda sonora es genial. En fin, a él le gustó mucho, yo disfruté con la música y poco más. Embestida tiene uno de esos guilty pleasures: tiburones. No sé por qué, pero me encantan las pelis de tiburones, son mi debilidad por muy malas que sean. Embestida es, en mi opinión, malísima, pero lo cierto es que te mantiene en tensión todo el tiempo y tienes ganas de saber qué pasará con todas esas personas protagonistas. Eso sí, las escenas desagradables son tan ridículas que en lugar de asustarte, te partes de risa. Peaky Blinders: El hombre inmortal tenía que verla, a pesar de que no soy yo muy defensora de esta serie. Me gustó en sus inicios y después me resultó cargante. La película no está mal, pero no me encantó. Sí me gustó volver a ver a Tommy Shelby, que es un personaje que gusta, no lo negaré. Los pecadores la elegí de casualidad, porque vi que había tenido nominaciones a los Oscars, y qué acierto. Es una película que te mantiene intrigada hasta el final. Es cierto que pasé varias fases viéndola: el principio me parecía muy interesante, todo pintaba genial y de pronto aparece un elemento que me hizo pensar que se habían cargado la historia; sin embargo, se vuelve atractivo y al final acabó gustándome ese elemento. Es una historia inquietante, pero merece mucho la pena. Mi querida señorita me gustó mucho. Puse incluso la alarma en la plataforma para que me avisara cuando se estrenase y la vi ese mismo fin de semana. Me parece una historia muy humana que me llegó al alma. Lloré y me emocioné con la/el protagonista y empaticé mucho con la historia. Por último, con mi hijo vi Dalia y el Libro Rojo. Me parece que tiene una trama con mucho potencial, me atrajo mucho por la sinopsis, pero se nota que es una película con bajo presupuesto porque es la parte visual lo que no me terminó de convencer. Funcionaría muy bien como libro, mejor que como película.






Traductora literaria. Devoradora de libros. Con la cabeza en las nubes.





