27 marzo 2026

Descubro un nuevo hobby: colorear Disney

¡Buenas! En la entrada de hoy os voy a hablar de libros, pero no de los que se leen, sino de otros que ahora me tienen muy interesada. Ya hace tiempo  (diez años, ni más ni menos) hice una entrada en el blog sobre los libros de colorear, que empezaban a repuntar por aquella época, y también una reseña de unos libros que tenía para colorear jardines. Aún tengo uno de ellos, aunque debo decir que en estos años lo he cogido muy poquito. Sin embargo, últimamente empiezan a verse otros libros también de colorear, pero con temáticas diferentes.

La editorial Hachette Heroes ha sacado una colección de libros de Disney para colorear, de muchos tipos, muchos modelos, muchas formas de coloreado. Compré uno para regalárselo a una amiga y me gustó tanto que me animé a probar yo también. A ella le regalé Heroínas y compré Princesas para mí. Creo que el suyo es más chulo porque aparecen más personajes diferentes, en Princesas aparecen las mismas princesas clásicas, pero hay un montón de dibujos diferentes (cien, en total).

Seguía admitiendo que a mí eso de colorear no me gusta mucho, como dije hace diez años, pero ahora me he visto inmersa en un deseo de seguir y seguir coloreando, de descubrir imágenes nuevas, de probar colores. Será la temática o tal vez el estilo, pero lo cierto es que este libro me encanta. La editorial tiene de muchos tipos: dibujos normales, mandalas, dibujos con códigos... Este último es el que me gusta a mí. Están los trazos de la imagen y tienes que seguir un código numérico. Vas descubriendo el dibujo poco a poco. Yo he utilizado dos métodos para elegir lámina: escogiendo una imagen en particular, pues al final se encuentran todas las soluciones a color; y eligiendo una página sin saber qué me voy a encontrar, aunque a veces se intuye. Aunque, lo confieso, casi siempre es mi hijo el que elige por mí porque se empeña en que coloree a alguna princesa en particular.

Me gusta mucho este libro. Me gustan las imágenes que hay porque soy muy fan de Disney y sus princesas. Me gustan los rotuladores con los que coloreo porque los dibujos quedan preciosos. Me gusta ir descubriendo poco a poco lo que aparece, cómo va quedando. Me gusta esa sensación de: uy, creo que estos tonos no le van, y descubrir, al final, que quedan perfectos. Son imágenes muy bonitas y el resultado queda genial. Además, yo que siempre he pensado que colorear, lejos de relajarme, me estresaba, resulta que no, que me relaja, me hace desconectar del mundo y centrarme en los colores. Con el torbellino en el que se ha convertido mi vida y el mínimo tiempo libre que tengo, los ratitos que echo con este libro valen oro.

24 marzo 2026

Reseña: Guía urgente para criar con calma, Gabriela Leonardt

Guía urgente para criar con calma. El ABC de la crianza consciente
, Gabriela Leonardt
Editorial: Toromítico
336 páginas

Una guía clara, cercana y llena de recursos prácticos para responder a los desafíos cotidianos de la crianza: desde el sueño o las rabietas hasta la autoestima, los miedos o el manejo de las emociones y las conductas difíciles.
Llenos de amor y dudas, los primeros años de crianza están marcados por preguntas que muchas veces no sabemos a quién hacer: ¿Estoy actuando bien? ¿Por qué mi hijo se enfada tanto? ¿Cómo pongo límites sin dañarlo? ¿Es normal lo que siento?
Este libro nace para acompañarte. Con la sensibilidad y la experiencia de más de veinte años orientando a familias, Gabriela Leonardt ha creado un solucionario para padres y madres que comienzan este viaje.
Nadie nos enseña a ser padres hasta que lo somos.Organizado de la A a la Z y pensado para que puedas consultarlo cuando lo necesites, Guía urgente para criar con calma no es un manual rígido, sino un compañero de camino. Porque criar no es tener todas las respuestas, sino aprender a observar, escuchar y crecer junto a nuestros hijos.


Tengo que empezar esta reseña admitiendo que no he leído este libro entero aún, pues no lo considero un libro normal, sino una guía que tú consultas según tus inquietudes. Sin embargo, quiero hablaros de él, aunque no lo haya leído completo, porque me parece un manual muy interesante e imprescindible en cualquier hogar con niños. Tengo este libro lleno de post-its y con párrafos enteros subrayados, yo, que jamás marco un libro, y es que está lleno de ideas, sugerencias, consejos para resolver problemas que se dan en todas las familias. El libro trata una relación de temas que vienen enumerados en su índice, temas sencillos y otros más complejos, que van desde el aburrimiento hasta la impulsividad, el sueño, la timidez, los valores. Hay un total de cincuenta capítulos, por lo que los temas tratados son muy variados y la mayoría de ellos muy, muy interesantes: apego, autocontrol, autonomía, celos, divorcio, empatía, frustración, juego, límites, mentiras, miedos, pantallas, pérdidas y duelo, rabietas, sensibilidad, sexualidad, etc.

No he leído muchos libros sobre crianza a lo largo de mis dos maternidades, pero sí sigo por redes sociales cuentas sobre el tema y tengo un montón de trucos guardados en capturas de pantalla a las que pocas veces regreso. Me ha encantado encontrarme con esta guía, a la que no voy a tratar como libro, pues no se trata de leerlo, marcarlo como leído y guardarlo. Yo lo tengo siempre cerca, en la mesita de noche, en la del comedor o por ahí a la vista, y a veces vuelvo a él y rescato capítulos que ya he leído, páginas que tengo subrayadas y marcadas para localizar antes consejos que me han parecido muy interesantes o que he probado y me han resultado útiles, que me han funcionado.

Como he dicho, no lo he leído completo aún, no todos los temas me interesan por el momento, aunque seguro que más de uno me viene bien en el futuro, ya sea para mi primer hijo, de cinco años, o para el segundo, que aún no tiene uno. Hay temas que por ahora no me afectan y por ello los he dejado de lado. Tampoco lo he leído en orden, he ido seleccionando lo que más me ha interesado, lo que me ha hecho falta en un momento concreto, y os puedo asegurar que es una fuente de sabiduría en cuanto a la crianza, que he sacado ideas de aquí que no he visto en otros lugares y me han salvado en más de una situación. Hay un tema en particular al que he regresado varias veces, el de la impulsividad, la gestión de la rabia. A mi hijo nunca le ha funcionado muy bien el consejo de respirar cuando siente rabia; en ese momento de subidón emocional no suele estar por la labor de concentrarse en la respiración. En este libro he encontrado soluciones diferentes que sí me han funcionado y ahora veo cómo mi hijo, de forma natural y sin que yo se lo diga (aunque no siempre, todo hay que decirlo, yo tampoco podría), empieza a dar saltos para liberar energía y no emplearla, por ejemplo, pegando.

También me ha sacado de algún que otro apuro este libro, por ejemplo, con el tema de la pérdida y el duelo, tan complicado de tratar con niños pequeños, tan delicado, y que, por desgracia, nos ha tocado vivir con un familiar cercano. Son muchísimos los temas que aquí se abordan, muy interesantes todos. A mí me queda aún para terminar el libro, pero lo que he leído hasta el momento me ha resultado de gran utilidad. Doy gracias a la autora por haber compartido con nosotros esta joyita que tanto me ha ayudado a mí y que, seguro, ayudará a muchos padres, madres, educadores y convivientes con niños.

Para terminar, hay una cita del inicio de la guía que tengo marcada y que, sin duda, hizo que me parara a reflexionar. Son unas palabras que me he repetido muchas veces y que he repetido a otros.  «Amar a los hijos es aceptar su realidad, no negarla, y crecer juntos desde allí [...]. Debemos respetar su personalidad, sin apegos a modelos preexistentes ni esperar que carguen con nuestras expectativas como padres y educadores». Qué importante es dejarlos ser, aunque haya cosas que no nos gusten. Quererlos tal y como son, aceptarlos, apoyarlos, y no lamentar cómo nos gustaría que fueran. Es algo que me repito en ocasiones y que me aporta calma.

20 marzo 2026

Que no caigan en el olvido (III)

¡Buenos días! Hace unos años hice unas entradas con este mismo título. Las acabo de revisar y he descubierto títulos en los que apenas pensaba ya (bueno, en algunos sí) y que en su día me enamoraron. Me parece una idea estupenda para hacer justamente eso: rememorar antiguas joyas literarias, así que ¡vamos a por la segunda parte de novelas que no quiero que caigan en el olvido!


El Ruiseñor no la leí hace tantísimo tiempo, pero es una historia con unos cuantos años a su espalda ya. Y menuda historia. No fue lo primero que leí de la autora, pero sí fue lo que me confirmó a Kristin Hannah como una de las mejores y me animó a comprar todo lo que escribiera. Una obra profunda, intensa, absolutamente maravillosa, con dos mujeres increíbles como protagonistas. Me emocionó mucho. El árbol de mi vida la recuerdo de vez en cuando por aquí o por mis redes sociales porque es un libro muy especial para mí por varios motivos. Es una de mis traducciones (mías) más queridas y además me ha acompañado en diferentes momentos importantes de mi vida. Me hizo descubrir y enamorarme de un país mágico, Escocia, que he visitado ya tres veces, una de ellas siguiendo una ruta que siguen los protagonistas de la historia. Además, me acompañó en el vídeo de mi boda. Es un libro muy bonito lleno de citas preciosas y siempre le guardaré un cariño especial. Me echarás de menos cuando ya no esté es otra de mis traducciones que recuerdo con mucho cariño. La historia me conmovió y me parece un libro que está muy bonito escrito y que tiene mucho amor entre sus páginas. No es una historia que haya trascendido ni tal vez conozca mucha gente, pero es una pequeña joyita. Por última La voz dormida, que, aunque este título sí tiene mucho eco, se trata de una novela bastante antigua de la que poco se ha hablado una vez pasado el éxito de la película. Tenía que haber un título español en esta lista y este es uno de esos libros que yo llamo imprescindible.