Traductora: Yara Trevethan Gaxiola
Editorial: Planeta
528 páginas
Beckett,
Si estás leyendo esto ya sabes cómo va eso de la última carta. Lo conseguiste, yo no tuve la misma suerte. No te sientas culpable porque sé que si hubiera habido la mínima posibilidad de que me salvaras lo habrías hecho.
Necesito una última cosa de ti: deja el ejército y ve a Telluride. Mi hermana pequeña está criando a sus gemnelos sola. Es demasiado independiente y no aceptará ayuda fácilmente, pero ha perdido a nuestra abuela, a nuestros padres y ahora a mi. Es demasiado para una sola persona. No es justo. Y además hay algo más que no sabes que está rompiendo a la familia, así que necesitará más ayuda que nunca. Si yo no estoy significa que no puedo estar por Ella, no puedo ayudarles, pero tú si que puedes, así que te ruego, como mi mejor amigo, que cuides de mi hermana, de mi familia. Por favor no dejes que lo afronte sola.
Ryan.
No he leído nada de Rebecca Yarros antes de esto. No conozco su famosa serie que a tantos tiene enganchados, pero la autora es tan famosa y tan querida que vi este libro en la librería, leí que era de amor y decidí llevármelo. A pesar de que últimamente solo audioleo. A pesar de que me cuesta mucho encontrar el tiempo para leer en papel. Lo compré. Lo cogí. Lo empecé. Y lo abandoné. Porque no era solo una historia de amor. Era una historia de cáncer infantil. Y yo la empecé justo cuando acababa de ser madre por segunda vez. No era el momento. Decidí no sufrir. Decidí abandonarlo. Y un año después lo volví a empezar con la idea de centrarme en la historia de amor y dejar un poco de lado en mi cabeza la parte dramática (cosa difícil, pues ocupa gran parte de la novela). Y hoy os voy a hablar de qué me ha parecido la primera novela que he leído de esta autora a la que todo el mundo adora.
Como he dicho, apenas leo en papel porque no encuentro el momento en el que poder tener encendida una luz para poder ver y tener los cinco sentidos puestos en un libro sin que haya grititos, risas, golpes o ruido en general a mi alrededor. Pero con este libro lo logré, fue mi primera lectura en papel después de muuuuuucho tiempo, y eso ya dice mucho de él. Leí La última carta con ganas y avancé casi sin darme cuenta. En los momentos que tenía, siempre elegía leer y apartaba toda distracción. Es un libro que se lee muy fácil, que te engancha y que gusta. A pesar de la temática. No he disfrutado de la historia más dramática, aunque me ha gustado mucho la trama de los personajes principales y cómo sus caminos van encontrándose a pesar de su renuencia. Me he descubierto leyendo sin parar, sin mirar a mi alrededor, sin echar un vistazo siquiera al móvil. Y eso me encanta. A pesar de que la lectura, en su conjunto, no me haya parecido una maravilla, y os diré por qué: el final.
La última carta es un libro que te invita a sufrir. La temática principal es complicada, no solo habla de cáncer, sino de cáncer infantil: la hija de seis años de la protagonista está enferma. Qué durísimo leer sobre esto. Pero la historia no acaba ahí. La protagonista es una sufridora, ha perdido a sus padres, acaba de perder a su hermano, cría sola a sus mellizos y ahora su hija está gravemente enferma. Él tampoco se queda atrás, arrastra una vida solitaria y triste. Todo el ambiente de la novela es triste, se respira drama ¿y el final? Voy a ser clara: me parece un final muy poco merecido, un final que no viene a cuento, que ni se espera, ni se quiere. Parece que la autora ha rebuscado en la chistera del drama y se ha sacado una carta que no correspondía, una carta lacrimógena que no venía a cuento. Lo siento, el final me ha destrozado la opinión general que tenía de la historia. Y eso que me esperaba un final triste, pero no este final triste.
Dicho esto, repito: me ha gustado leer este libro, he disfrutado de los personajes, de la historia de amor, de esa típica trama romántica de dos personas que quieren, pero no pueden o creen que no pueden o no se permiten poder. Hacía tiempo que no leía algo así, y este género me ha encantado siempre. He leído rápido este libro y he sufrido con él. Pero no compro ese final. No me lo esperaba y no lo quiero. Creo que desmerece la historia por completo.















































Traductora literaria. Devoradora de libros. Con la cabeza en las nubes.





