10 junio 2019

Reseña: Me echarás de menos cuando ya no esté, Rachel Lynn Solomon

Me echarás de menos cuando ya no esté, Rachel Lynn Solomon
Traductora: Natalia Navarro
Editorial: Libros de seda
432 páginas

Dos hermanas, una relación destrozada y una enfermedad hereditaria que marcará sus vidas. ¿Podrán superarlo?
Las mellizas de dieciocho años Adina y Tovah no tienen otra cosa en común que su naturaleza ambiciosa. Adina es un prodigio de la viola y sueña con ser solista —y convencer a su profesor de música de que la quiera como ella a él—. Tovah es una joven sobresaliente que espera que la acepten en la Universidad Johns Hopkins, el primer paso de un camino en su carrera para ser médico y especializarse en cirugía.
Sin embargo, hay algo que podría dar al traste con los planes de futuro de ambas: un test genético para saber si han heredado la enfermedad de Huntington, una rara dolencia degenerativa que hace que poco a poco se pierda el control del propio cuerpo y de la mente. Dicha enfermedad convirtió a su madre en una extraña y fracturó los vínculos que las unían de un modo que no admitirán nunca. Mientras Tovah encuentra consuelo en la religión judía, Adina se rebela contra ella.
Cuando llegan los resultados del test, uno da positivo y el otro no. Eso hace que las dos se alejen todavía más al tiempo que luchan contra el sentimiento de culpa, la traición y la inesperada emoción del primer amor. ¿Podrán reestablecer su relación? Y, lo que es más importante, ¿valdrá la pena?
(Sinopsis de la editorial)


Me he enamorado. He tenido la oportunidad de leer esta novela varias veces, primero en inglés hace más de un año y después para traducirla. Y todas las veces, me ha enamorado. Es una de las historias más dramáticas que he leído en mucho tiempo, pero también de las más humanas y más sensibles. Y las protagonistas son dos hermanas, y a mí me encantan los libros que hablan sobre la relación entre hermanos.

Contexto: enfermedad de Huntington; brutal, injusta, impredecible. Dos hermanas mellizas con un cincuenta por ciento de posibilidades de heredar la enfermedad que está matando a su madre. Una de ellas da positivo y la otra, negativo. Da miedo, ¿eh? El peor resultado es que te toque el gen que te destrozará la vida, que hará que desarrolles los síntomas de una enfermedad que poco a poco está anulando a tu madre. Pero ¿no puede un resultado negativo también ser devastador? Considerarte afortunada por no haber heredado la enfermedad y, al mismo tiempo, tremendamente culpable por ver cómo consume a tu hermana. Sentir que, a partir de ahora, ella lo merece todo y tú no porque tú tienes toda una vida por delante. Darte cuenta de que tu vida va a estar ligada inexorablemente a la enfermedad porque al final tendrás que ser tú quien cuide de tu madre y de tu hermana.

Me echarás de menos cuando ya no esté habla de muchas cosas: de la enfermedad, de la culpa, de la relación (no siempre fácil) entre hermanas, de sentir que vives a la sombra de otra persona, de querer ser tú y no la hermana de, de la superación, la depresión, el suicidio, la rivalidad, la religión. Tovah y Adina son hermanas mellizas, pero no pueden ser más diferentes. Tovah es una chica de ciencias, quiere ser médico, y Adina es una artista, una virtuosa de la viola; Tovah se refugia en su religión, el judaísmo, mientras que Adina no puede creer en un Dios que ha hecho que su madre enferme y muera lentamente; Tovah se siente inferior, insegura con su cuerpo, Adina es despampanante, tiene una confianza en sí misma arrolladora y hace que todos los chicos vuelvan la cabeza para mirarla; Tovah tiene amigos, Adina no. Tovah es el personaje amable, aunque no siempre; y Adina es «la mala», pero así, entre comillas, porque ni una es tan buena ni la otra tan mala, simplemente son lo que han vivido y las dos tienen sus momentos. Adina no es un personaje agradable, pero es muy, muy interesante, y casi me ha gustado más que Tovah por ello, aunque Tovah es más dulce y cae mejor.

Hay amor, sí, pero no es tema principal de la historia, a pesar de que se habla bastante de él. Lo primordial es la relación de Tovah y Adina, que no es buena y que parece que no hace otra cosa que empeorar. También la enfermedad y cómo esta hace sentir a las dos hermanas, a la que va a heredarla y a la que no. Hay escenas desgarradoras, párrafos que me han hecho llorar, momentos deprimentes, porque no es una novela fácil, no es simpática ni agradable, es muy cruda e injusta. Pero es real y tiene un final realista, y eso me ha gustado mucho.


Me echarás de menos cuando ya no esté presenta con delicadeza y naturalidad una serie de temas duros y complicados. Es triste y muy intensa, es de esas historias que no te dejan respirar. Pero también es bonita y cuenta con una de las historias de hermanas más increíble que he leído nunca.

4 comentarios:

  1. ¡Holaaa!

    Madre mía se nota que ha sido una lectura intensa. Y es que con la de temas que toca... ¡para no serlo!
    Me gusta mucho que el libro se centre en la relación entre las dos hermanas, y por lo que comentas, a mí también me da más curiosidad Adina que la otra ajaj

    ¡muchos besos!

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  2. No lo conocía pero me gusta lo que cuentas. Me lo apunto por si consigo hacerme con él, pero de momento no creo que vaya a comprarlo... demasiadas cosas pendientes XD
    Un abrazo

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  3. Este libro no es para mi, lo voy a dejar pasar.

    Saludos

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  4. ¡Hola! Pues parece muy interesante, pero no me atraen mucho este tipo de historias tan desgarradoras. Por el momento creo que lo dejo pasar, pero no descarto tampoco que algún día me anime con él si me encuentro con fuerzas para una historia así.
    ¡Besos!

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