Salvada por los pasteles, Marian Keyes
Traductora: Laura Manero Jiménez
Editorial: Plaza y Janés
230 páginas
En este libro delicioso, Marian Keyes nos ofrece más de ochenta recetas
de pasteles, pastas, postres y galletas, pero es mucho más que esto: en
tus manos tienes la oportunidad de pasar unos momentos maravillosos en
el mundo de la autora, disfrutando de su visión tan genial y tan suya de
la vida.
Como os prometí, aquí os dejo la segunda parte de la fotoreseña de
Salvada por los pasteles. Podéis ver/leer la primera, haciendo clic
aquí.
Ya os enseñé el libro, algunas de las páginas que lo componían y os hablé de algunas recetas. Ahora toca enseñaros qué es lo que yo he hecho, porque está claro que este libro tiene una única función: hacerte cocinar, y yo no necesito una excusa para ponerme a ello.
Bizcocho relleno
La primera receta que he hecho ha sido la del bizcocho relleno, también conocido como Victoria Sandwich. Os dejo la foto del modelo que aparece en el libro:
Y ahora os voy a mostrar cómo lo he hecho y a explicar más o menos cómo es la receta, ya que creo que en la foto no se lee muy bien. Aquí os dejo los ingrecientes para el bizcocho (200 g de mantequilla, 200 g de azúcar, 4 huevos, las semillas de una vaina de vainilla o una cucharadita de extracto de vainilla, 200 g de harina, 1/2 sobre de levadura en polvo).
Vale, ya sé que en la foto no se ve muy bien los ingredientes, me di cuenta después y cambié el modo de iluminación del móvil, pero ahí estan los cuencos con los huevos, el azúcar, la harina y la mantequilla. Y lo demás sí se ve.
Bueno, en primer lugar hay que precalentar el horno a 190º para que se vaya calentando mientras preparas lo demás. Ahora, ¡manos a la obra! Se bate la mantequilla con el azúcar, después se van añadiendo uno a uno los huevos y batiendo con el resto de la masa. Posteriormente, se añade la vainilla y, finalmente, se tamiza la harina y se añade. Una vez removido todo, se añade la levadura y se mezcla todo muy bien. Mirad mi mezcla terminada:
Ahora hay que untar mantequilla en los moldes para que no se pegue el bizcocho. Se utilizan dos moldes del mismo tamaño (los míos no son exactamente del mismo tamaño, pero es que no tenía otros y tampoco hay tanta diferencia) y se vierte la mezcla en ellos, la misma cantidad en cada molde.
Ya solo queda meter ambos moldes en el horno durante 20 minutos y voilà, bizcocho terminado.
Al ser de tamaños ligeramente distintos, lo que he hecho ha sido poner el pequeño encima del grande y cortar lo que sobraba del grande. Finalmente, hay que rellenarlo de lo que cada uno quiera y poner un bizcocho encima del otro. Yo he rellenado la mitad de nutella y nata y la otra mitad de mermelada de frambuesa y nata. Lo que se me ha olvidado es echarle el azúcar glass.
Galletas
La segunda receta que he hecho ha sido la de las galletas... las vi tan monas y no me resistí a comprar algunos cortapastas y probar. Como antes, os dejo primero los ingredientes de la masa:
Lo que necesitáis es 200 g de mantequilla, 200 g de azúcar, una vaina de vainilla (yo he utilizado el aroma, como en la anterior receta), 1 huevo batido y 400 g de harina. Yo he utilizado la mitad de ingredientes para que me salgan menos, y aun así, me han salido un montón.
Para hacer la masa hay que batir la mantequilla con el azúcar en primer lugar, después añadir las semillas de la vaina de vainilla o el aroma y mezclar. Se añade el huevo y se bate y , finalmente, se añade la harina tamizada y se remueve hasta conseguir una masa suave.
Ahora hay que dividir la masa en dos mitades con forma de bola, se envuelven con film transparente y se meten en la nevera, donde tienen que estar una hora.
Cuando se saquen las bolas, hay que amasarlas con un rodillo sobre una superficie enharinada (para que no se pegue la masa). Supuestamente tiene que quedar una lámina de 5 mm., aunque yo lo he hecho a ojo. Una vez que se tiene la lámina, con los cortapastas se cortan trozos de masa para hacer las formas de las galletas. Se meten las galletas en el horno previamente calentado a 180º entre 9 y 12 minutos, hasta que veáis que cogen el color de las galletas.
Para el glaseado solo necesitáis azúcar glas y agua, aunque si queréis que sea de colores, también tenéis que usar colorantes alimenticios. Supuestamente se mezcla 500 g de azúcar glas con 4 cucharadas de agua fría y unas gotas de colorante, aunque yo esto lo he hecho a ojo porque me parecía mucha azúcar. Una vez hecha la mezcla, se impregna la superficie de las galletas y, después se adornan con lápices de repostería o cualquier cosa que queráis. Así han quedado mis galletas, vale que no soy una artista decorando, pero es la primera vez que las hago y, además, están buenísimas.
También he probado con los
macarons, pero con esta receta sí que he tenido problemas. Me han salido, pero muy feos y tuve que tirar algunos porque la bandeja estaba muy baja en el horno y se quemaron. Al principio no me convencían mucho, porque probé solo la masa y me resultó demasiado azucarada, pero en cuanto los rellené...
mmmmm, ¡riquísimos! Os dejo la foto de uno de ellos, como os he dicho, es bastante feo, pero el sabor es bueno. En esta ocasión, si queréis saber cómo se hacen, tendréis que ir a por el libro ;)
Y hasta aquí esta segunda parte de la reseña. Si queréis saber más recetas, ¡a por el libro!, os aseguro que no os defraudará si es que os gusta cocinar. Yo lo próximo que voy a hacer son las cupcakes... e intentaré mejorar los macarons, que ya he pedido por amazon una bandeja para que la masa no se expanda tanto.